Norte: desierto y cielos
San Pedro de Atacama recibe turismo de naturaleza y astronomía durante todo el año, con mucho viajero extranjero.
La Serena y el Valle del Elqui combinan playa en verano con observatorios y pisco. Aquí pesan las excursiones:
el huésped suele reservar alojamiento y tours al mismo tiempo.
Zona central: ciudad, puerto y viñas
Santiago concentra viaje corporativo de lunes a jueves y escapadas cortas el fin de semana.
Valparaíso y Viña del Mar viven del verano, de los fines de semana largos y del Año Nuevo en el puerto.
Los valles de Casablanca y Colchagua atraen enoturismo, con estadías cortas y ticket alto.
Centros de esquí
Farellones, Valle Nevado, Portillo y Nevados de Chillán tienen su temporada fuerte en el invierno austral,
más o menos de junio a septiembre, según la nieve. Es una ventana corta: la estrategia digital tiene que estar
lista antes de que caiga la primera nevada, no después.
Sur de lagos y volcanes
Pucón, Puerto Varas, Frutillar y Chiloé son destinos de cabañas, hosterías y lodges. El verano de enero y febrero
se llena con turismo interno. El resto del año depende de captar escapadas, pesca, termas y viajeros extranjeros
que recorren la Carretera Austral.
Patagonia e islas
Puerto Natales y Torres del Paine funcionan con una temporada que va, a grandes rasgos, de octubre a abril,
con fuerte peso del turismo receptivo y de los turoperadores. Isla de Pascua tiene su propia lógica:
vuelos limitados, estadías largas y huéspedes que planifican con mucha anticipación.
Calendario que mueve la demanda
Vacaciones de verano en enero y febrero, vacaciones de invierno escolares en julio, Fiestas Patrias alrededor
del 18 de septiembre y los fines de semana largos que arma el calendario de feriados. Cada uno pide una campaña
distinta y un mensaje distinto.