Sur: Florianópolis y Santa Catarina
Florianópolis, Bombinhas, Balneário Camboriú y Garopaba son destinos históricos del turista argentino y uruguayo,
que llega en auto o en vuelos cortos. El pico está en enero y febrero, y la búsqueda empieza meses antes,
en español y desde el celular.
Sur de sierra: Gramado y Canela
La Serra Gaúcha vive un turismo de invierno y de fin de año muy distinto al de playa: frío, gastronomía,
chocolate y el Natal Luz de Gramado. Es un destino fuerte para el viajero brasileño y también atrae a visitantes
de Argentina y Uruguay.
Río de Janeiro y la costa fluminense
Río de Janeiro, Búzios, Arraial do Cabo, Paraty e Ilha Grande combinan turismo internacional con escapadas
de paulistas y cariocas. Búzios, en particular, tiene una relación larga con el viajero argentino,
y ahí la competencia por la búsqueda en español es alta.
Nordeste: sol todo el año
Salvador, Porto de Galinhas, Maceió, Natal, Fortaleza y Jericoacoara ofrecen clima cálido casi todo el año.
Para el hispanohablante son viajes más largos, con más planificación. Una web clara, con traslados y
distancias explicados, pesa mucho en la decisión.
Naturaleza: Foz, Bonito y Pantanal
Foz do Iguaçu recibe visitantes de Argentina y Paraguay por la triple frontera. Bonito y el Pantanal atraen
turismo de naturaleza con reservas de excursiones que muchas veces se hacen junto con el alojamiento.
El calendario brasileño
El verano coincide con las fiestas de fin de año, el Réveillon y el Carnaval, en febrero o marzo según el año.
En julio hay vacaciones escolares y los feriados largos generan picos cortos de demanda interna.
Para el público hispanohablante, la ventana clave es enero y febrero.