Temporada seca en los Andes, de mayo a septiembre
Cielos despejados y pocas lluvias en Cusco, el Valle Sagrado, Arequipa y Puno. Es el pico del turismo receptivo.
En junio se suma el Inti Raymi y a fines de julio las Fiestas Patrias movilizan al viajero peruano.
Con la demanda alta, el trabajo pasa por cobrar mejor y captar reservas directas, no por llenar a cualquier precio.
Lluvias en la sierra, de diciembre a marzo
Llegan menos extranjeros y las tarifas bajan. El Camino Inca cierra en febrero por mantenimiento.
Es el período para trabajar mercados cercanos, ofertas de estadía larga y contenido que muestre lo que el destino
ofrece en esa época del año.
Verano en la costa, de diciembre a marzo
Mientras llueve en la sierra, la costa vive su temporada alta. Paracas, Máncora y las playas del sur de Lima
se llenan de turismo interno. Los fines de semana largos y las vacaciones escolares marcan la ocupación.
Festividades con demanda propia
La fiesta de la Virgen de la Candelaria en Puno, en febrero; Semana Santa, con celebraciones en varias ciudades;
el Inti Raymi en junio. En esas fechas el viajero busca con anticipación, y el hotel que aparece bien en Google se queda con esa búsqueda.